Preocupan crímenes de odio en Estados Unidos

Diony Sanabia

Washington, 30 dic (Prensa Latina) El reciente ataque en la residencia de un rabino y otros hechos similares mantienen hoy en alerta a la comunidad judía de Estados Unidos, cuando crecen las preocupaciones por los crímenes de odio en este país.

Hace dos días, un hombre con un machete, identificado como Grafton Thomas, de 37 años de edad, y arrestado por la Policía, entró a dicha propiedad de Chaim L. Rottenberg en Monsey, en el condado neoyorkino de Rockland, e hirió a cinco personas antes de huir.

Thomas fue acusado la víspera de cinco cargos de intento de asesinato intencional en segundo grado y de un cargo de robo, reportaron medios de prensa.

La semana pasada en varios lugares de Nueva York, un joven pateó a un anciano mientras gritaba insultos antisemitas, y una mujer golpeó a otra en la cabeza y le dijo: «eres judía, tu fin está llegando», divulgó el diario The Washington Post.

Además, agregó la publicación, otra fémina abofeteó a tres ortodoxas, y tras ser detenida por la Policía expresó que había maldecido a sus víctimas.
«Este es un fenómeno nacional que estamos viendo, y es aterrador y perturbador», opinó ayer en una conferencia de prensa el gobernador de Nueva York, el demócrata Andrew Cuomo.

Calificó el ataque en la propiedad de Rottenberg como un acto de terrorismo doméstico, y recalcó que se está intentando infligir temor entre la población.

Según el gobernador, tales hechos están motivados por el odio, ocurren ataques masivos y «existen terroristas en nuestro país perpetrando terrorismo contra otros estadounidenses, y así es como debemos tratarlo», recalcó.

Por su parte, judíos residentes cercanos al lugar de la agresión se comprometieron a mantenerse firmes en su fe, aunque apuntaron que han recurrido a precauciones adicionales de seguridad.

Continuaremos creyendo en lo que creemos, es importante mostrar que no vamos a ser detenidos, comentó Sandy Rosenwasser, de 65 años, citada por el diario USA Today.

«Han ocurrido nueve o 10 ataques contra judíos. Es aterrador. Somos una minoría. Queremos sentirnos seguros aquí, pero no lo hacemos», manifestó la joven Nechama Kramer.

Sin embargo, sostuvo, nada nos impedirá rezarle a Dios, y realmente, añadió, esperamos que el mundo pueda despertarse y no ser tan odioso.
«La vida continua. Esa es la única forma de levantarse y seguir adelante. La tiranía y el odio fallan cuando la gente no se rinde. Seguimos viviendo», afirmó el rabino Yisroel Kahan.

Ayer, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apuntó que fue horrible el ataque en la residencia de Rottenberg.

Trump, quien es criticado por un discurso predominantemente para dividir, escribió en su cuenta personal de la red social Twitter que «debemos unirnos para luchar, confrontar y erradicar el flagelo del antisemitismo».

Anotó también que él y su esposa, Melania, desean a las víctimas una recuperación rápida y completa.

Un informe divulgado a finales de abril último por la Liga Anti-Difamación precisó que en 2018 el número de incidentes antisemitas en Estados Unidos llegó a mil 879.

Tal cantidad de casos de hostigamiento y vandalismo o ataques fue inferior a los mil 976 sucesos constatados en 2017, refirió la organización judía.

La cifra del año pasado, señaló, se convirtió en la tercera más alta desde la década de 1970, cuando comenzaron a publicarse los informes anuales sobre este tema.

Por otra parte, las agresiones físicas en 2018 ascendieron a 39, aproximadamente el doble de las precedentes, y dejaron 59 víctimas, incluidas 11 mortales por el tiroteo en la sinagoga Árbol de la Vida, en Pittsburgh, Pensilvania, el 27 de octubre.

Casi todos los estados tuvieron afectaciones, pero California y Nueva York encabezaron la lista, con 341 y 340, respectivamente.

En tanto, un reporte del Buró Federal de Investigaciones, de noviembre pasado, puntualizó que los delitos de odio en general en 2018 fueron siete mil 120, una cifra que bajó después de tres años de aumentos.

Trabajamos arduamente para rechazar el antisemitismo y hemos logrado mejorar las leyes de delitos de odio; sin embargo, seguimos experimentando un número alarmantemente elevado de estos actos, consideró en abril Jonathan Greenblatt, director ejecutivo de la mencionada liga.